La expresión “banalidad del mal”, utilizada por Hanna Arendt al final de Eichmann en Jerusalén, causó gran desconcierto. Prueba de ello es el comentariado malhumorada de un Gershom Sholem lamentando cómo Arendt hubiera cedido a la tentación del lenguaje publicatorio, ella que estaba tan bien encaminada hablando del asunto en términos de “radicalidad del mal”(1). Arendt le contestó con un cierto desparpajo que sí, que “he cambiado de opinión” y por eso ya no habla de mal radical.
Un observatorio atento a los desarrollos multidisciplinarios de la cultura anamnética, particularmente en la relación de la memoria con la política, la moral, el derecho, la religión, la literatura y las artes escénicas. Este blog incluye una recopilación de trabajos de Reyes Mate (artículos, conferencias, reseñas ya publicados y textos inéditos). Posteriormente acogerá trabajos de otros autores.
2/4/22
Sobre la banalidad del mal
15/3/22
Los desastres de la guerra
Francisco de Goya y Lucientes, después de pintar la heroicidad del pueblo luchando contra la ocupación francesa, nos dejó unos memorables aguafuertes sobre la sinrazón de la guerra. En estos momentos en los que la guerra de Ucrania contra la invasión rusa nos exige tomar posición, es obligado recordar las preguntas que plantea la guerra.
26/2/22
El escondite de Anna Frank, al descubierto
Hace unas semanas corrió como la pólvora por el mundo entero la noticia de que unos desconocidos investigadores americanos habían descubierto que el delator del refugio donde se escondía en Amsterdam la familia de Anna Frank era un judío. La noticia de que el notario hebreo, Arnold van den Bergh, delató a los Frank para salvar a los suyos, se ha revelado inconsistente, pero lo que no carece de consistencia es el morbo internacional que acompañó la noticia. La mala conciencia que había creado la dolorosa historia de Anna Frank, tal y como nos llega desde su diario, encontraba por fin una razón para el relajo. No fue la complicidad de gente como nosotros la que explica aquel horror, sino la traición de los propios judíos. Podemos respirar tranquilos.
24/1/22
El saber sí ocupa lugar
Científicos solventes nos avisan de que en diez años los humanos circularán tocados con una gorra o una diadema que podrá leer el pensamiento o, si se ponen a ello, meter en el cerebro de cada cual las ideas que les encarguen los que mandan.