1. Max Aub ocupa un lugar muy especial entre los exiliados españoles. Sí llama la atención el hecho de que la mayoría apenas si reflexiona sobre su experiencia, viviéndola más bien como un destino, Max Aub es uno de los pocos casos en los que el exilio se convierte en la experiencia central de su quehacer intelectual.
El
caso más llamativo quizá sea el de María Zambrano donde el exilio se convierte
en la experiencia vital que le permite descubrir su verdadera patria
precisamente como exilio. No la superación del exilio, en la forma de un
regreso al lugar del que partió, sino el descubrimiento de un nuevo espacio
donde lo determinante no es la patria que dejó sino ese nuevo lugar determinado
por la ausencia de pertenencias, es decir, abierto al mundo.
Un
caso diferente pero igualmente significativo es el que representa Jorge Semprún.
Cuando le preguntaban quién era (si español o francés, si escritor o político),
respondía sin vacilación “soy en primer lugar y ante todo un exdeportado de
Buchenwald”, es decir, alguien que, aunque liberado del Lager, nunca abandonó el campo o que regresaba necesariamente a él
porque “fue ahí , en ese lejanísimo exilio, donde echó raíces mi desarraigada
identidad” (Semprún, 2006, 294). Todo lo veía desde el campo. Esa mirada le
llevó a una revisión profunda del concepto de política. Su verdadera patria no
podría tener que ver con una “identidad arraigada”, es decir, vinculada al concepto
de identidad nacional, racial o étnica, que había sido la causa del Lager. El nuevo lugar de la política
sólo podía ser un espacio de libertad, transidentitario o posnacional, es
decir, Europa, una Europa Unida.
Un caso parecido al de Semprún sería el de Max Aub. Como Semprún, nunca salió del campo, de ahí que su gran obra esté marcada por ese término, Campo, que son seis: Campo cerrado, sobre el 18 de julio en Barcelona; Campo de sangre, la batalla de Teruel; Campo abierto, sucesos de 1936; Campo del Moro, últimos días de Madrid en la GC, Campo francés, su experiencia concentracionaria se convierte en guión cinematográfico; Campo de los Almendros, últimos días de la República en Alicante.