El Congreso de los Diputados invitó a León XIV a hablar en el Parlamento y el Papa devolvió el favor, en un discurso por todos aplaudidos, haciendo una mención a la Escuela de Salamanca, es decir, a lo que supuso España en la configuración de un nuevo orden mundial. Esa alusión ha pasado prácticamente desapercibida, siendo vista, en el mejor de los casos, como un gesto de cortesía. No se ha visto su intencionalidad práctica, es decir, su carga de actualidad porque la tradición que esa Escuela puso en marcha no ha llegado hasta nosotros. Rota su continuidad, queda reducida a una anécdota del pasado.
MEMORIA Y POLÍTICA
Un observatorio atento a los desarrollos multidisciplinarios de la cultura anamnética, particularmente en la relación de la memoria con la política, la moral, el derecho, la religión, la literatura y las artes escénicas. Este blog incluye una recopilación de trabajos de Reyes Mate (artículos, conferencias, reseñas ya publicados y textos inéditos). Posteriormente acogerá trabajos de otros autores.
16/7/26
20/6/26
ENTREVISTA a MANUEL REYES MATE para la revista "Tempos Novos", por Luis María Cifuentes Pérez*
En el año 2007 fue aprobada en el Congreso de Diputados la Ley de Memoria Histórica que trataba de reparar con mucho tiempo de retraso el olvido al que se habían visto sometidas las víctimas del franquismo que durante la dictadura e incluso en la época democrática no habían recibido el debido reconocimiento por parte de ningún gobierno. Aquella ley de 2007 no fue completa ni concretó todos los modos en los que se debía proporcionar justicia y reparación a las víctimas republicanas mientras que el homenaje a los vencedores de la Guerra Civil estaba presente todavía en monumentos, nombres de calles y diversos actos de reconocimiento.
En el año 2020 ha llegado al Congreso de Diputados un nuevo Proyecto de Ley denominado de Memoria Democrática que viene a concretar mejor la Ley de 2007 y a darle un complemento muy importante al focalizar el tema en la Memoria Democrática que es la forma de recordar el largo y tortuoso camino que ha recorrido la sociedad española para conseguir implantar un régimen plenamente democrático en nuestro país.
En ese contexto de la nueva Ley que pronto será aprobada en el Parlamento español nos parece de gran interés hacer una entrevista a una de las personas que más y mejor ha reflexionado sobre el significado de la memoria colectiva en la vida de las naciones y el modo en que cada Estado democrático ha tenido que enfrentarse a su propio pasado para otorgar un sentido al presente y al futuro. La entrevista al investigador Manuel Reyes Mate puede ayudarnos mucho a resituar de modo adecuado este tema.
Pr.1ª: La nueva Ley de Memoria democrática que en breve se aprobará en el Parlamento español, ¿puede considerarse necesaria y conveniente o es un modo innecesario de reabrir las heridas de la Guerra Civil o de responder a los deseos de revancha de los vencidos en aquellas contienda fratricida?
7/6/26
El perdón un gesto gratuito pero no gratis
Menudean en estos últimos tiempos cartas de prisioneros etarras pidiendo perdón por los crímenes cometidos. No son formularios asépticos sino misivas con un toque personal. La pregunta es si esas cartas son portadoras de autenticidad y, consecuentemente, merecedoras de algún tipo de beneficio penitenciario. La polémica está servida entre quienes defienden la autenticidad y quienes sólo ven un recurso oportunista para mejorar la situación.
15/5/26
La prioridad nacional, una tentación general
Que prime el ser nacional sobre la necesidad a la hora de acceder a determinados servicios sociales básicos, ha suscitado un malestar general que va más allá de la indignación moral. La referencia a una “prioridad nacional”, en los pactos de gobierno entre el Partido Popular y Vox, avergüenza tanto que algunos firmantes buscan ahogarla en sinónimos como “arraigo” o “vecindad”.
La expresión, que no es nueva, produce salpullido porque nos retrotrae a una idea-fuerza del hitlerismo (Volksgemeinschaft) que empezó sirviendo a la exclusión étnica y acabó legitimando las cámaras de gas, es decir, sirvió tanto para discriminar a los otros (ya fueran extranjeros o alemanes de otra sangre) como para desnaturalizarlos o exterminarlos.
Esta ola de indignación es uno de esos sentimientos que expresan la buena salud moral de una sociedad. Puesto que es tan compartida, me pregunto si no ha llegado el momento de avanzar en humanidad, revisando el lugar de privilegio que ocupa “la prioridad nacional”, pero entre los indignados. Sería grave ingenuidad pensar que esa prioridad de lo nacional es un asunto de la extrema derecha o de nacionalistas irredentos. Es, también, una piedra en el zapato de todo el pensamiento moderno o progresista o ilustrado o como queramos llamarlo.