Acaba de morir en Francia Robert
Faucillon, un personaje que en sí mismo no merece la menor atención si no fuera
porque fue figura destacada del negacionismo. Decía que los nazis utilizaban las
cámaras de gas para despiojar a los judíos y que el Diario de Ana Frank es un
invento. Como en Francia negar el genocidio judío es un delito, no salía de los
tribunales, siempre con alguna condena a cuestas. Ha muerto con 89 años y en
Vichy, la ciudad del fascismo francés. No ha muerto en el olvido. Jean Marie Le
Pen ha celebrado su valentía, la misma que en su día proclamaron los ayatolhas de
Irán, y habrá que ver cómo le festeja la extrema derecha europea.
Como hay en España quien, a
propósito de una posible nueva ley de la Memoria Histórica, quiere castigar con
el código penal la apología del franquismo o se propone ilegalizar a las
asociaciones que defiendan al dictador, convendría revisar la eficacia de estas
medidas ya ensayadas en otros lugares.