Se me pide que hable de “la repercusión de la Controversia en el marco de su tiempo”, es decir, que hablemos del alcance de los argumentos exhibidos en ese debate sobre las razones y sinrazones de la Conquista de América.
1. Puesto que el tiempo es escaso, diría, casi telegráficamente, que hay dos aspectos que me llaman la atención. En primer lugar, el hecho mismo. El hecho de someter a un debate moral la justificación de una operación epocal con tantas implicaciones políticas, militares y económicas, es algo sorprendente. Visto desde nuestra mentalidad moderna, esta relación entre civilización y moralización nos resulta inaudita porque el bien moral es la raison d’État. Identificamos Estado con bien común y, por tanto, con totalidad ética, por eso moralidad y razón de Estado se confunden. Somos más contemporáneos de Machiavelo que de la Escuela de Salamanca. Notemos de pasada que el Soberano no pide un informe privado a unos expertos, sino que escenifica un debate público, como hacían las universidades con las Questiones Disputatae, conscientes de que la verdad trasciende las opiniones particulares.