Teresa
Sánchez Ahumada fue en vida un equívoco y lo continúa siendo. Aunque nadie como
ella fustigara a la España de la honra y las apariencias, la nobleza se
disputaba su presencia; y, siendo nieta
de un marrano toledano, condenado por la Inquisición , ha sido celebrada como la santa de
la raza. ¿Qué ha pasado con esta singular mujer que produjo y produce
entusiasmos donde debería generar rechazo y es rechazada cuando se manifiesta
como realmente fue?