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12/2/26

Teoría crítica: La ‘Escuela de Frankfurt”. Walter Benjamin: "Tesis sobre el concepto de historia"*

Introducción (Iñaki Rivera)

 Reyes Mate:

Muchas gracias por la invitación. No conocía personalmente a Roberto Bergalli ni a Iñaki Rivera, pero sí había sabido de sus trabajos y me reconocía en ellos por la afinidad temática y metodológica. Por eso tengo la impresión de estar en casa y de ahí el agradecimiento.

Cuando nos pusimos en contacto, me mandasteis unas preguntas a las que quisiera referirme ahora. Me preguntabais "¿Cuál fue la relación de Benjamin con la Escuela Frankfurt?", "¿Qué supuso la Escuela de Frankfurt para la teoría crítica de la sociedad?", "¿Cuál es la interpretación que podamos dar de las tesis principales de Benjamin sobre el concepto de historia?" Y una que ya es un poco más accidental… ¿qué puedo pensar de la interpretación que hace Michael Löwy sobre el particular? Entremos en ellas, empezando por la relativa a "Benjamin y la Escuela de Frankfurt".

13/12/22

Walter Benjamin, un referente para entender nuestro tiempo

           Pensaba poéticamente sin que hubiera escrito un poema; sabía de todo pero no era un erudito, ni era filólogo pese a que era un consumado intérprete de textos; aunque quiso ser recordado como crítico literario, son los filósofos los que hablan de él, así describía Hanna Arendt a su pariente Walter Benjamin, cuando supo de su suicidio. Captó bien la personalidad intelectual de un pensador inclasificable, convertido en referencia obligada para entender nuestro tiempo.

             Se le sitúa en los márgenes de la Teoría Crítica, un potente movimiento cultural de hace un siglo, puesto en marcha por pensadores judíos, con el doble propósito de rejuvenecer el marxismo y fortalecer la lucha contra el fascismo. Que fuera impulsado por judíos merece una explicación. Nace al calor del desastre que supuso la I Guerra Mundial, vista por los contemporáneos como el fracaso del proyecto ilustrado europeo: en vez de razón, barbarie y en lugar de universalidad, nacionalismos. Sólo quedaban abiertos dos caminos: o abandonarse al nihilismo o repensar el proyecto ilustrado. La Teoría Crítica optó por lo segundo. Se llamaban “dialécticos” de la Ilustración porque confiaban en la razón pero a condición de pensarla de nuevo: para recargar de sabiduría a la razón que venía de Atenas había que dirigir la mirada hacia Jerusalem.

             Había nacido en Berlín, en 1892, y moriría en un pueblo catalán, Portbou, con 48 años, huyendo de la Gestapo. Mientras sus amigos se exiliaban de la Alemania nazi para salvar la vida, él aguantó hasta el último momento porque quería mirar cara a cara al fascismo para robarle su secreto y así combatirle eficazmente. Se suicidó en 1940, dos años antes de que se abrieran las cámaras de gas, aunque tuvo tiempo para adelantar lo que se avecinaba, a saber, que el campo o Lager sería la solución política para el disidente o, sencillamente, diferente, y el crimen un arma política normalizada. Fue un auténtico “avisador del fuego”.

12/11/15

Teoría crítica: La ‘Escuela de Frankfurt”. Walter Benjamin: Tesis sobre el concepto de historia” (*)

            Muchas gracias por la invitación. No conocía personalmente a Roberto Bergalli ni a Iñaki Rivera, pero sí había sabido de sus trabajos y me reconocía en ellos por la afinidad temática y metodológica. Por eso tengo la impresión de estar en casa y de ahí el agradecimiento.
            Cuando nos pusimos en contacto, me mandasteis unas preguntas a las que quisiera referirme ahora. Me preguntábais "¿Cuál fue la relación de Benjamin con la Escuela Frankfurt?", "¿Qué supuso la Escuela de Frankfurt para la teoría crítica de la sociedad?", "¿Cuál es la interpretación que podamos dar de las tesis principales de Benjamin sobre el concepto de historia?". Y una que ya es un poco más accidental… ¿qué puedo pensar de la interpretación que hace Michael Löwy sobre el particular?.Entremos en ellas, empezando por la relativa a "Benjamin y la Escuela de Frankfurt".
            Sobre esto de la Escuela de Frankfurt recuerdo que, cuando Habermas publicó la Teoría de la acción comunicativa que fue un acontecimiento mundial; el semanario alemán Die Zeit hizo un gran reportaje y comenzaba contando una anécdota que parece más un chiste: dicen que llegó un reportero norteamericano a Frankfurt para hacer una entrevista a Habermas, y que al llegar al aeropuerto, se dirigió a un taxista diciéndole "lléveme por favor  a la Escuela de Frankfurt" y el taxista le dijo "¿A cuál de ellas?, porque aquí hay muchas escuelas". Y efectivamente hay muchas Escuelas de Frankfurt. Lo que llamamos Escuela de Frankfurt es una iniciativa que tiene lugar en 1922-23 con el objetivo de repensar críticamente el marxismo. Es una iniciativa privada de un grupo de intelectuales, sobre todo judíos. El gran patrón fue Max Horkheimer. En el año 1922 hicieron un primer seminario con la participación de figuras como Lukács, Karl Korsch, Pollock y el propio Horkheimer, es decir, nombres muy importantes de la filosofía marxista. Allí se dieron cuenta de que no bastaba un seminario para repensar críticamente el marxismo, sino que había que crear una institución, un instituto y en ese momento es  cuando madura la idea de la institucionalización de esta reflexión crítica sobre el marxismo. Se crea un instituto que es privado pero bien conectado con la universidad. Al ser privado tenían una libertad mayor en el funcionamiento, pero también querían el caché y la categoría de una institución universitaria. Lo financia un judío argentino que se llamaba Felix Weil y se designa a una persona que tuviera respetabilidad intelectual y esto en Alemania significa que fuera catedrático. Y como Max Horkheimer no lo era se recurrió a Karl Grünberg, que era un buen marxista pero un marxista muy clásico al que le interesaba la economía y no le interesaba para nada el resto. Este hombre se jubiló enseguida y se pensó que lo dirigiera Max Horkheimer, aunque hubiera que buscar los auspicios de un catedrático, en este caso de una prestigiosa figura universitaria como era el teólogo Paul Tillich.