Altsasu es una obra de teatro basada en un incidente que tuvo lugar en octubre del 2016 y que se convirtió en un asunto nacional. Dos guardias civiles fueron brutalmente golpeados por jóvenes locales al pretender entrar en un bar de dicho municipio. El incidente fue tratado por la justicia como un acto terrorista lo que acarreó en la Audiencia Nacional fuertes sanciones para ocho jóvenes implicados.
Un observatorio atento a los desarrollos multidisciplinarios de la cultura anamnética, particularmente en la relación de la memoria con la política, la moral, el derecho, la religión, la literatura y las artes escénicas. Este blog incluye una recopilación de trabajos de Reyes Mate (artículos, conferencias, reseñas ya publicados y textos inéditos). Posteriormente acogerá trabajos de otros autores.
14/2/24
Alsasua, el engaño de la memoria corta
29/12/22
Tragedia y Perdón
El contexto de este coloquio sobre “tragedia y perdón” es la representación de Electra, la tragedia de Sófocles. En ella el tema dominante es la venganza como justicia. Y nosotros además queremos poner sobre la mesa el tema del perdón. Tenemos, pues, que enfrentarnos al triple desafío que representan la venganza, la justicia y el perdón.
1. El centro de esta tragedia, Electra, es un mito, el mito de Electra. Retengamos esto: el tema de la tragedia es un mito antiguo que no se inventa Sófocles sino que ya lo encontramos en Homero, quien a su vez lo ha oído de sus antepasados. Lo interesante de este relato es que es contado en una función teatral. Eso tiene mucha miga porque el teatro es una novedad de aquel tiempo, lo que quiere decir es que hubo un tiempo en el que el mito se contaba de otra manera, en otro contexto.
Lo que había antes del teatro era un ritual, unas ceremonias que evocaban este mito pero en el seno de las cuales el mito tenía una significación fuerte. Para los allí presentes era como si lo narrado hubiera ocurrido de verdad; más aún, como si estuviera ocurriendo ante ellos y en ellos.
5/1/21
El Padre Marcos, un místico con los pies en la tierra*
Si hay que medir la grandeza de una persona por el vacío que deja cuando se va, la de este dominico navarro que había hecho de Ávila su patria de adopción es excepcional. Sus estudios en Toulouse, Dublín, Salamanca y Ávila le prepararon para el ejercicio de su ministerio como pastor de almas. Había una libertad en su relación con lo sagrado que sólo podía provenir de quien se conocía bien el terreno y, al tiempo, lo vivía. La experiencia existencial y el conocimiento de los misteriosos significados que envolvían su ministerio, le permitía innovar en catequesis y hasta transgredir límites rituales. Eso hacía del Padre Marcos un religioso singular e inclasificable que atraía particularmente a quienes se situaban lejos de la religión y del culto.