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13/4/24

El laicismo se endurece y los conflictos crecen

            Parece que en Francia el laicismo se endurece. No sólo se prohíbe llevar el velo en las escuelas sino que se penaliza a las madres que lo luzcan cuando se apostan a la puerta de los centros escolares esperando la salida de sus hijas. Se toman esas medidas para invisibilizar las diferencias étnicas entre franceses y reforzar los rasgos comunes. Como no se alcanza el resultado previsto, sino que se multiplican los enfrentamientos entre comunidades, ha llegado el momento, piensan muchos, de revisar las bases del laicismo.

             Durante un tiempo se pensó que la convivencia entre miembros de distintas culturas o creencias se facilitaba rebajando lo que distinguía y subrayando lo que unía. Un buen ejemplo de este planteamiento lo encontramos en la obra teatral Natán el Sabio de Efraim Lessing. Judíos, moros y cristianos, hartos de guerrear durante siglos, se preguntan cómo vivir en paz. Encuentran respuesta en la tesis filosófica de que “todos antes que diferentes somos iguales”. Somos seres humanos antes que creyentes de esta o aquella religión. Eso funcionó a medias porque era difícil olvidar en la vida diaria que primero somos diferentes (en el comer, en el vestir, en el hablar, en el sentir, en el pensar) y que hay que hacer un largo viaje mental para descubrir que además compartimos el ser humano.

3/12/20

Sobre el origen de la igualdad y la responsabilidad que de ello se deriva

1. Rousseau, para explicar las injusticias y las miserias derivadas de la injusticia que caracterizan a las sociedades modernas, recurrió a la ficción de un estado natural.

            El recurso no era original. También lo vemos en Locke y Hobbes. La diferencia es que mientras éstos se lo tomaban como un estadio histórico de la humanidad, Rousseau sabía que era un supuesto imaginario. "Comencemos por descartar todos los hechos", decía en el célebre Discours sur l'inégalité. Los únicos hechos que le interesaban eran los de la sociedad de su tiempo. Y no los hechos al estado bruto sino los problemas políticos y morales que planteaban hechos tales como las desigualdades y sus secuelas. Eso es lo que recoge una de esas frases que definen la intención del Discours: "busco el derecho y la razón y no me peleo por los hechos"(1).

            El estado natural le va a permitir elaborar una serie de rasgos característicos del ser humano que al perderse en el camino de la constitución del estado o sociedad civil echarán luz sobre la profundidad de los problemas que plantea la sociedad moderna así como el sentido en el que deben dirigirse las soluciones. El objetivo del estado natural es la sociedad civil. Desde aquel horizonte se perciben con exactitud los problemas de legitimación que tiene el orden civil y se puede, por consiguiente, dar una respuesta adecuada.

18/10/19

Tolerancia y diferencia(1)


            1. La historia del concepto de tolerancia está íntimamente ligado al de religión. De ello dan fe los tres tratados modernos clásicos sobre este asunto: el Ensayo sobre la tolerancia, de Locke (1677) cuyo tema es la fundamentación de la libertad de conciencia; el Tratado sobre la tolerancia, de Voltaire (1763), un alegato en favor de la tolerancia, escrito en defensa del hugonote Jean Carles, ejecutado bajo la falsa acusación de haberse opuesto a la conversión al catolicismo de su hijo que apareció muerto. Menos frecuentado por el lector hispanohablante es la obra de Lessing(2) Natán el sabio (1778), por más que su influencia histórica haya sido comparable, si no mayor, a la de los otros dos filósofos. De esta obra vamos a ocuparnos ahora. Tiene por escenario a la Jerusalén en tiempos de Las Cruzadas y sus protagonistas son Saladino, el sultán musulmán, Natán, el sabio judío, y El Templario, un guerrero cristiano. Las tres “fes” están enfrentadas y en guerra declarada. Saladino, el político, quisiera acabar con ella pero se da cuenta de que la paz poco tiene que ver con una victoria militar. La raíz es cultural o, mejor aún, religiosa: cada una de esas tres poderosas religiones pretende poseer la verdad en exclusiva. Mientras las cosas de Dios se planteen así, la guerra entre los hombres está servida.