Mostrando entradas con la etiqueta Taubes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Taubes. Mostrar todas las entradas

19/7/24

AUT LEX, AUT VIS VALET

“Toda la justicia social descansa en estos dos axiomas:
El robo es punible y el producto del robo es sagrado…” (Anatole France)

1. Pensar la justicia, un desafío radical y exigente.

            La justicia es un continente temático que pone a prueba al filósofo, porque solicita de él no sólo todas sus habilidades exegéticas, sino también su inventiva como pensador. Tiene, en efecto, que recoger la compleja tradición filosófica que se ha fajado con las injusticias del mundo para darles cumplida respuesta, y esa es la tarea del exégeta. Pero precisamente en este asunto no basta la escolástica. Las injusticias siguen dando que pensar, no sólo porque se multiplican sus manifestaciones, sino porque crece la visibilidad de las que han tenido lugar, de suerte que injusticias pasadas que pudieron silenciarse en el pasado, pasan a ser quehacer urgente del presente. El trabajo se acumula.

             Aunque el estudiante o estudioso sólo se encuentre con la justicia en un momento posterior del recorrido, por los vericuetos de la filosofía y casi siempre a la vuelta de una esquina, es decir, en un lugar secundario, estamos ante un momento radical y particularmente exigente del pensar.

28/5/18

Por qué he escrito “El tiempo, tribunal de la historia” (*)


            En las presentaciones de libro hay invitados que hablan del libro y luego el autor responde. Aquí me he permitido variar el formato. He querido empezar contando lo que he querido decir con el libro. Reconozco que es una anomalía porque se entiende que lo que he querido decir es lo que he escrito. Y libre es el lector de hacer sus lecturas. Si tengo que explicar lo que he querido decir es porque no lo he conseguido escribiendo el libro. Es posible que haya algo de eso. Pero, a pesar de todo, lo hago por si puedo ahorrar al lector una trampa. Hablo efectivamente de asuntos sobre los que ya he escrito y hablado. El peligro es pensar que “vuelvo otra vez” sobre los mismos temas. Vuelvo efectivamente pero con un propósito nuevo. Y es ese propósito nuevo el que quisiera poner de manifiesto en esta presentación. Es posible que esa intención que ahora quiero explicitar haya estado siempre latente, incluso sin yo saberlo tan claramente. Quizá, pero nunca como ahora había sentido la necesidad de ponerlo blanco sobre negro.

23/1/17

Presentación del libro de J.M. Castillo, 2016, La humanidad de Jesús, Trotta, Madrid

1. Hace un par de años, presentando el libro de JM Castillo, La laicidad del evangelio, yo le decía si, al apostar “por la reducción de lo ritual, o religioso o clerical a lo laico, secular y ético”, no tenía demasiada confianza en el ser humano que hemos devenido. A la vista de lo que el ser ilustrado ha acabado siendo, la cosa no era como tirar cohetes: la propia Ilustración habla de una Dialéctica de la Ilustración para desempolvar a la vieja. Yo le preguntaba si no había en el libro una cierta “resonancia feuerbachiana”…si no sería necesario explicitar más esa humanidad o esa sociedad laica en la que él, un teólogo cristiano, está pensando.