Cada pueblo expresa la intolerancia a su modo. Los hay que ponen debajo de la escala social al negro o al judío. Para el español medio ese lugar de deshonor lo ocupa el moro, siempre que sea pobre. Los ultras se movilizan con la simple asociación de extranjero con delincuencia, pero lo que encuentra eco en la sociedad española es la vieja sospecha del moro como peligro para la integridad o identidad española.
Un observatorio atento a los desarrollos multidisciplinarios de la cultura anamnética, particularmente en la relación de la memoria con la política, la moral, el derecho, la religión, la literatura y las artes escénicas. Este blog incluye una recopilación de trabajos de Reyes Mate (artículos, conferencias, reseñas ya publicados y textos inéditos). Posteriormente acogerá trabajos de otros autores.
12/8/25
El estigma del moro
21/7/21
Francisco Portales, un maestro de la República “desparecido”. Homenaje y polémica*
Quiero dar las gracias a la familia Portales y demás organizadores del acto por la invitación a expresar en voz alta los sentimientos que seguramente compartimos.
Este homenaje es un acto de justicia
que debemos a la víctima de la violencia franquista y también es un acto cívico
con su correspondiente significación política y moral.
Es, en primer lugar, un acto de
justicia que debemos a alguien que, siendo inocente, fue tratado como un
delincuente, condenado a la edad de 69 años a 12 años de cárcel.
Francisco Portales era un maestro de
la República, condenado por ser leal, muerto por enseñar a leer (su muerte fue
el resultado de una paliza en la cárcel por enseñar a leer a otros presos), y
todavía desaparecido por incuria del Estado.
Se suele decir que la Segunda República era una "república de maestros" por la importancia que se dio a la educación, de ahí la extrema represión del cuerpo de maestros por el régimen franquista.