Muchas víctimas del terrorismo
etarra han rechazado el Plan Integral de Reinserción propuesto por el Gobierno
del Partido Popular. Se sienten traicionadas porque Rajoy dice ahora lo
contrario de lo que antes, contra el Gobierno Zapatero, defendieron juntos. Por
ejemplo, con el acercamiento de los presos. Han sostenido contra viento y marea
que para obtener ese beneficio los presos tenían que pedir perdón, ahora basta
con rechazar la violencia. Por eso amenazan con salir a la calle como lo
hicieron antes pero en lugar de ir con ellos, contra ellos.
Estas Asociaciones de Víctimas han aprendido en sus
propias carnes que en asuntos de violencia, el Estado no admite socios. Es su
responsabilidad y la ejerce solitariamente. Para el Estado, el primer objetivo
es la vida de los vivos y eso con frecuencia significa relegar a un segundo
plano los derechos de los muertos. Aunque víctimas y Partido Popular hayan ido
de la mano en la oposición, ahora descubren que sus intereses no son
necesariamente coincidentes.