30/7/26

El fútbol da la hora con adelanto

             Un Mundial de fútbol es una inmensa carpa en la que se dan cita todas las emociones que recorren a los habitantes del planeta. Con cada balón ruedan expectativas y frustraciones tanto personales como políticas, por eso los brasileños prefirieron en un tiempo el triunfo de la selección de fútbol a la solución de sus problemas materiales; por eso para los argentinos cada encuentro con los ingleses es un encontronazo, con las Malvinas al fondo, que aspira a resolver con un balón de aire lo que las armas de fuego les negaron. Los españoles no pueden olvidar el consuelo que supuso el triunfo del 2010 en pleno desastre económico. El fútbol es más que un juego por eso ha provocado tantas lecturas sobre el alcance de sus múltiples significados.

             Si pudo parecer excesivo que el buen hacer del entonces entrenador, Vicente del Bosque, llevara a algunos a proponerle como candidato a la Presidencia del Gobierno, no parece exagerado que hoy nos detengamos en el significado social del multirracismo de la selección, de la española (por no hablar de la francesa, la alemana o la inglesa). Estábamos acostumbrados a ver jugadores de color en los equipos de estos países. No parecía plantearles mayores problemas porque nadie en sus respectivos lugares ponía en duda que fueran nacionales. La diferencia de color o de religión o de ascendencia territorial no contaba a la hora de ser considerados franceses, alemanes o ingleses.

16/7/26

El cabo que lanza el Papa a España

            El Congreso de los Diputados invitó a León XIV a hablar en el Parlamento y el Papa devolvió el favor, en un discurso por todos aplaudidos, haciendo una mención a la Escuela de Salamanca, es decir, a lo que supuso España en la configuración de un nuevo orden mundial. Esa alusión ha pasado prácticamente desapercibida, siendo vista, en el mejor de los casos, como un gesto de cortesía. No se ha visto su intencionalidad práctica, es decir, su carga de actualidad porque la tradición que esa Escuela puso en marcha no ha llegado hasta nosotros. Rota su continuidad, queda reducida a una anécdota del pasado.