La humanidad siempre ha tenido miedo
al final de los tiempos porque le asocia a la venida del Anticristo. Esa misma
humanidad depositaba sus esperanzas en el progreso que es el desarrollo de un
tiempo sin fin. Todo eso ha cambiado en los últimos años. Ahora el miedo es a
que esto no tenga fin. Recordemos, por ejemplo, que cuando llegó la crisis a
Europa, en el 2008, un Comisario Europeo, Joaquín Almunia, pensó que la
respuesta a la crisis que se avecinaba suponía refundar el capitalismo. Hoy,
con el campo de batalla sembrado de gente empobrecida y fragilizada, lo que ese
tipo de políticos desea es que vuelvan los viejos buenos tiempos. Nada ha
cambiado en la teoría y tampoco en las reglas de juego. Lo más llamativo de los
últimos años -fuera del singular libro de Thomas Piketty, El capital en el siglo XXI- es un panfleto, Indignaos, escrito por un señor de 90 años. Seguimos pensando
igual.
Un observatorio atento a los desarrollos multidisciplinarios de la cultura anamnética, particularmente en la relación de la memoria con la política, la moral, el derecho, la religión, la literatura y las artes escénicas. Este blog incluye una recopilación de trabajos de Reyes Mate (artículos, conferencias, reseñas ya publicados y textos inéditos). Posteriormente acogerá trabajos de otros autores.
17/4/17
16/4/17
Los tumbos de la justicia
No corren buenos tiempos para la
justicia. La opinión pública se indigna con las últimas sentencias de los
jueces, al tiempo que éstos denuncian injerencias del gobierno en sus
decisiones. Sabemos que sin justicia no hay democracia, pero también que el
poder, ya sea el político o el económico, lucha a muerte para ponerla a su
servicio. Es una vieja historia. La humanidad ha intentado sin éxito todo tipo
de soluciones, tal y como ponen de manifiesto las representaciones de la
justicia, pero no parece que hayamos avanzado mucho.
21/3/17
Diario de La Habana (del 8 al 19 de noviembre del 2016)
1.
San Juan de Letrán es una institución muy ligada a la historia de Cuba. En la
actualidad es un convento de dominicos, ubicado en El Vedado de la ciudad de La
Habana que celebra el centenario de su creación, mejor dicho, recreación porque
originariamente estuvo situado en la Habana Vieja, en el siglo XVI, en el lugar
que hoy ocupa el Colegio de San Gerónimo. Avatares de la historia llevaron a la
expropiación, expulsión y derribo para un centro comercial. El historiador de
la ciudad, Eusebio Leal, consciente de que, como decía Adorno, “cuando
desparece una tradición, algo muere de la humanidad”, se ha esforzado en
recuperar el espacio haciendo un potente guiño al pasado para recordar a los
cubanos que allí se incubó ni más ni menos que la primera universidad de La
Habana.
Me
han invitado a participar en un acto académico conmemorativo que he aceptado
por lo que tiene de memoria y de futuro. San Juan de Letrán dispone de un Aula
llamada “Bartolomé de las Casas” que es un espacio muy singular en Cuba porque
es un lugar de libertad, “La casa de Cuba” dicen que dijo el cardenal de la
ciudad. Y efectivamente por allí he visto intervenir al Nuncio del Vaticano,
cardenales y obispos, pero también profesores de la Universidad de La Habana y
prebostes del régimen que valoran y, con su presencia, avalan las prácticas
aperturistas que el Aula ofrece. Todo tiene sus riesgos. Recuerdo el encuentro
que ahí tuvimos en el año 2012 con motivo de una efeméride relacionada con el Sermón
de Montesinos. En una mesa participábamos Javier Fernández Vallina y yo mismo.
El moderador, un cubano que no las tenía todas consigo, nos pedía
insistentemente una copia del texto que íbamos a presentar. Yo tenía un guión y
me negaba a dárselo. Fernández Vallina sí le dio el texto. Lo leyó con atención
y le manifestó muy preocupado que tenía que corregir una expresión. Javier
hablaba de “pensamiento marxiano”, que pronunciado a la cubana daba un
“pensamiento marsiano” (esto es, marciano), una muestra poco amistosa del
pensamiento marxista, según el moderador. Costó hacerle entender que había una
diferencia entre el pensamiento marxista y el marxiano (que nada tiene que ver
con los peligrosos “marcianos” venidos de otro planeta). Allí todo era lo
mismo, pensamiento comunista. Si dicen que Fidel Castro no pasó de la página 20
del primer libro de El Capital de
Marx…
3/3/17
“Pensar en español”. Balance de un proyecto
1)
Bajo el rótulo de “pensar en español” podemos ubicar un planteamiento que viene
de antiguo y que tiene muchos aspectos. Quiero decir con esto que ni es de
ahora ni es sólo como algunos lo entendemos. Hay autores que han reflexionado
explícitamente sobre ello (Gaos, Leopoldo Zea o María Zambrano) y otros que lo
han practicado (Ortega y Gasset o Américo Castro). Yo me voy a atener a cómo lo
hemos entendido algunos a partir de la experiencia que ha supuesto la
Enciclopedia Iberoamericana de Filosofía (Eiaf). Así que hablemos de la Eiaf.